viernes, octubre 29, 2010

Solo un momento


El dolor pidió permiso, lo deje pasar, obvio. Pasa un rato le dije. Si un rato no más, no se puede meter el corazón en un freezer. Si seré hombre de un solo pantalón, me dije. También de un solo par de zapatillas. Si no rompes en poco tiempo tus zapatillas es porque algo estás haciendo mal, me dije. Y los chicos hoy se juntan en la office, yo no puedo ir, las distancias son enormes. Hablo con el Abe, con María, el Nono, nos damos fuerzas, nos palmeamos por Internet, otra no queda. Hay que seguir me dicen, yo les digo. Qué difícil es echar el dolor del pecho, pero bueno hay que curtirse. Me acuerdo cuando juanfer me quería convencer y yo no quería entrar en razón. Yo me convencí, él ahora no quiere entrar en razón. Así es la vida, da vueltas. Él me decía es por acá, yo le decía que no. Afuera llovió todo el día, el paredón de mi ventana está más gris que nunca. Lo leo a Lucas, me emociono, porque, justamente, le creo en todo. Leo sus post de gente común, que le escribe expresando su dolor a flor de piel, Pienso cuantos pelotudos que hay que se quejan y no les falta nada. Que se yo, si me habré peleado con mi vieja, amigos, no importa. Ahora sé que cada vez somos más. Cierro no quiero poner más nada, como reza esta canción es solo un momento…

jueves, octubre 28, 2010

Simplemente, gracias


La secreta dulzura del dolor-(Juan Gélman)

La secreta dulzura del dolor
es transparencia/sale
de la furiosa resignación del sueño/
suena en la boca del perdido

en su origen/en su
rumor de existencia que
le clava la cabeza al gran espanto/
al doble andar/al doble hilo/a la

no verdad del estar como no estar/
el vuelo torpe que los cría/
lo que rompe la luz/memoria

confusa por sus números/
pecho que dura como huella/
la nada que te ama/

miércoles, octubre 27, 2010

Néstor, sigue brillando


Sonó el teléfono de mi casa, yo estaba durmiendo, eran las once de la mañana, era mi viejo. Me dice: Che, Federico sabes quién murió. Hubo un silencio y a mí se me cruzó por la cabeza la muerte de algún amigo de San Nicolás. Me dice el nombre del difunto. Sí murió un amigo. No de mi ciudad, un amigo que me hizo volver a creer, también me hizo pelear con algunos amigos, ese que me permitió pararme del lado que siempre quise estar, que hizo cosas que otros no hacían. El televisor estaba apagado, me doy vuelta pensando que mi viejo me estaba jodiendo, o eso quería creer, Philips estaba estudiando, lo miro buscando que me lo niegue pero su movimiento de cabeza aniquiló mi última esperanza. Enojado me fui a dormir. Me levanté recién y dije voy a escribir, algo tengo que escribir. Pensé escribir desde el dolor, pero después dije no. Les quiero decir a todos los que están mal que no hay que agachar la cabeza, hay que seguir para adelante, por todo lo que se consiguió, porque no hay que dejar sola a la presidenta, porque la vida es un ciclo y esto podía pasar, porque siempre los dolores sirven para algo, porque el camino está allanado y hay que cuidarlo, porque son muchos los buitres que quieren golpear al que está en el piso, porque no queremos más los años noventa, porque desde el 2003 venimos en levantada, porque se debe defender un modelo, que tiene cosas a corregir, pero que es el más inclusivo en años, porque Néstor dio todo lo que tenía, porque aunque muchos no quieran Néstor sigue brillando…