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Mostrando entradas de junio, 2012

Jacinta

Jacinta es de esas pibas, que tenés que querer, no te queda otra, te ataca, te acorrala, con una cerveza, en algún rincón, de paredes ásperas. Tiene la desfachatez, el código del arrabal, la sonrisa inflamable. Es, Jacinta, una mina que sabe de noches de verano, interminables, a orillas del río, de brazos partidos. Es, Jacinta, amiga mía, de esas que quiero. Compartimos la inconstancia, la capacidad de empezar, de dejar, de tirarnos a la banquina, de reírnos de todo, y de todos. Cuando vuelva brindaremos con copas de plástico, amiga.

Uh, que país!

Siempre que pongo una canción en el facebook –ese lugar hostil, en donde todos creen que están haciendo una revolución, y ponen frases que pueden echar un poco de luz a esa mega sociedad virtual, de la que se sienten parte, y se putean, pero al final de 25 comentarios ponen: yo respeto tu idea eh, soy re democrático- es porque la vengo cantando toda la semana, quizá un mes, la misma, digamos, soy repetitivo. Y generalmente, porque no está a la moda, a nadie le gusta, salvo, siempre hay, por ahí, alguno que se equivoca y le erra a la tecla, viste. Pero la cuestión es que, como a la noche me quedo hasta tarde escribiendo cosas que nunca voy a publicar, lo estoy escuchando a Zamba en un programa de radio. Zamba, tiene en muchas canciones, esa vidriera de los locales de ropa de segunda, están los versos en esas canastas llenas de ropa barata. Es a simple vista marginal, porque se caga en la pomposidad y te mete una canción con tres acordes, o sea, mersa para las chicas de la UBA, que via…

La soberbia de los perdedores

Hace algunos años  -ya la memoria no me ayuda, súmale que, además, me estoy quedando pelado, y con esta soledad, que es muy grande, y que, además, no le importa a nadie- cuando vivía en una pensión, ahí, cerca de la facultad de económicas de la Uba, donde ahora se hizo en la esquina de Córdoba y Uriburu un monstruoso edificio para los posgrados que… bueno, dejemos eso así como está. Pero decía en esos días que la ciudad me cagaba a palos, hoy también, tenía un amigo, que estudiaba en la cama, él, ya era médico, tenía que rendir no sé qué examen para empezar no sé qué cosa, para después poder ejercer, tampoco sé qué cosa, lo que sé es que hoy trabaja, en un hospital en Paraná, creo. De ahí me quedó un enorme respeto por los que estudian en la cama, y Doc, si alguna vez lees esto, te mando un abrazo, grande. Yo en esos años empezaba en este mundo, chiquitito, aburrido, solemne, al que denominan periodismo. Escribía mal, era pésimo, tengo algunas cosas guardadas, los cimientos, las menti…

Un callejón sin salida para Moyano

Por Guillermina Genovese
Publicado el domingo en Edición Nacional
En el medio de la tensión de cara a las próximas elecciones para elegir nuevas autoridades de la CGT, Hugo Moyano se coloca frente a un dilema al enfrentar al movimiento obrero con un gobierno que innegablemente ha devuelto la dignidad a los trabajadores. La instauración a partir de 2003 de un modelo productivo reindustrializador con inclusión social, orientado hacia el mercado interno y la generación de empleo; la recuperación de las negociaciones colectivas de trabajo – piedra angular de la actividad gremial-; la estatización de los fondos jubilatorios; y la significativa recuperación del salario en la participación de la riqueza, dan cuenta de un proceso social ascendente de recuperación de derechos para los trabajadores y sus representaciones sindicales. Ahora bien, las tensiones entre el ala política y la sindical del peronismo fueron una constante en la historia del movimiento, traducida en violencia, ayer, res…