martes, septiembre 18, 2018

lunes, julio 09, 2018

Estamos esperando el ferrobote para cruzar a una nueva ciudad

Somos dos mecánicos de un curso intensivo

El sol baja lento por el mar

Un hombre de risa idiota nos saca una foto

que nos congeló para siempre.

El epígrafe podría decir:

"Así fue cómo los argentinos escaparon de las garras de Lother".

lunes, junio 25, 2018

Voy a trabajar sobre lo nuevo

Sin sobre actuación

Sin forzar un solo paso.

Voy a caminar sobre este camino

Esperando de pie,

Nuevamente,

Al dolor luminoso.

viernes, junio 08, 2018

En algún momento, hace miles de años

Nuestro cerebro hizo un recableado

Y nos metió en la facultad del lenguaje

El hombre pudo mirarse lentamente,

Moviendo su lengua de cemento hasta entonces... () ...

Pudo sentir un segundo antes el agua que bajaba para llevarselo todo puesto.

jueves, junio 07, 2018

Estamos durmiendo en esta casa

Al borde del mar

En un país extraño

El pescador dijo que el agua llegaría a la madrugada

Pienso en mi hogar

un lugar estático y lejano

Pienso en el viento que entra a empujones.




lunes, abril 30, 2018

Llegó el momento de afrontar el dolor luminoso:::

Esa viga clavada en el centro del universo.

jueves, marzo 29, 2018

Ya no te quiero, pequeña-Mario Montalbetti Solari


Ya no te quiero, pequeña
ahora amo a los caballos.
Mañana amaré a las islas
y pasado será alguna ave.
(Tal vez en tres años
te vuelva a amar).
Y luego serán las vacas
pintas y luego serán
los minerales —tú sabes, el
cobre, el hierro, el—
y luego serán las ciudades
(alguna que otra jirafa)
y luego los puentes.
Antes un arcoiris que amarte, pequeña,
ya no te quiero
ahora amo a una mujer
que disuelve sus cuerpos
en las lluvias del otoño
iluminada/ anudada/ inundada
por el neón brillante
del poste de alumbrado público.
(Oh pequeña)
ya no (te quiero
Oh mujer)
ya no te quiero
sólo amo a las calles que me alientan
hacia la noche mientras la noche
ya no es noche sino mar y el mar
tumba de sonámbulos océanos, licor.

lunes, marzo 12, 2018

Carta a mi hermano Francisco

Una noche soñé que estaba dormido en un campo muy verde. Me quería despertar pero era yo mismo el que me contenía para seguir durmiendo. Éste sueño representa mis dos años en boxes. Una especie de playa que recorro con antorchas repletas de fuego. Es que siempre tuve la certeza de que en algún momento todo encaja para que todo lo demás funcione. Pero eso es de a poco, muy, de a poco.
Henry Miller y su frase hermosa: “En todos los lugares en donde hice la cama tuve que luchar contra la desesperación”. Siempre pienso en eso. Un artista, un escritor, alguien que intente hacer algo que no sea de suma necesidad va a tener que luchar con las fuerzas internas y externas, que van a buscar eliminarlo. El problema vital es cómo sobrevivir sin renunciar a la voz extraña que nos habla, que no nos deja conformar con tener sólo el bolsillo repleto de dinero.
Uno de los principales obstáculos es uno mismo. Para dejar de serlo hay que atravesar el lamento, el “Estado del Llorón”, para ingresar a la “etapa del Guerrero”. Ese hombre que no se lamenta por nada, que ordena su pieza cada mañana, que barre su tierra, que no cree en la representación del poder. Si tuviera que enseñarle algo a alguien que quisiera empezar a escribir, o a hacer cualquier cosa, le diría que lo primero que tiene que hacer es aprender a cuidar un jardín. Un ejercicio que sirve para todos los aspectos de la vida. Levantarse cada mañana, regarlo de punta a punta, comenzando a tener presente cada zona muerta y débil del terreno, cada lugar apuntado por el sol. Trabajar sobre la debilidad. Regar primero las zonas débiles. Después ir a las zonas intermedias, para ir de a poco a las zonas más hermosas, las verdes.   
Cosas más grandes verán, cosas más grandes harán, reza un pasaje del Sermón de la montaña. Estoy adentro de esos galpones que están en Retiro en donde las grandes empresas guardan muebles de oficina, lámparas viejas, papeles, sillas con rueditas destartaladas. Estoy viendo todo eso. Estoy comenzando a ordenar de a poco todo para poder hacer un gran corredor que conecta todo lo demás. Ahí vamos!