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Esquirlas

Los puentes son lugares desconocidos. Yo estaba fumando con mi campera hasta la nariz. Como buscando un refugio, mordía el cierre y miraba para abajo. Hay escenas que son tan crudas y crueles, que no habría que escribirlas. Esto es honesto. Quizá a todo haya que ponerle el cuerpo.
                                                     
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Tenía un texto bien logrado en un archivo. Estaba tan bien que lo dejé para darle un cierre final, pero a la noche se envenenó. Primero perdió las piernas, después los brazos. Cuando desperté ya no se movía.
                                                      
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Los hombres me reciben con palos. Esto no termina nunca y siempre se vuelve a repetir. Los hombres hacen señas y ponen sus palos a la altura de la cabeza. Los poetas fueron los que engendraron el psicoanálisis. Escuchando la voz de los sueños. Pienso que no estoy viviendo como quiero.
                                                      
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Puede que la distancia esté involucrada en todo esto. El camino al trabajo, esquivando señoras con carros, con bastones, con vestidos de flores. Puede que yo sea el culpable de todo. Pero la distancia está compuesta por dos partes. Quizá sea un auto engaño, quizá el día exista para pensar en estas cosas. Pero yo me levanto tarde. Y sin ganas de pensar en estas cosas, por eso las escribo de noche, cuando los pájaros grises empiezan a romper las bolas. Puede que la distancia esté involucrada en todo esto y puede que, además, sea cómplice. Quién sabe. La carencia es el mejor impulso.


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